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Rodar en CDMX: cómo los baches se volvieron uno de los mayores riesgos para motociclistas

Published on 3 meses,1 semana


Por la Ciudad

En Ciudad de México, el tráfico no es el único enemigo del motociclista. Hay otro factor menos visible, pero igual de peligroso: el estado del pavimento. Los baches, grietas y deformaciones del asfalto se han convertido en una de las amenazas más constantes para quienes se mueven en moto todos los días.

 

A diferencia de un automóvil, donde un bache suele traducirse en un golpe de suspensión o una llanta dañada, en motocicleta el impacto puede terminar en pérdida de control, derrape o caída directa. Y cuando eso ocurre en flujo vehicular, el riesgo se multiplica.

 

No es exageración urbana: las cifras de siniestralidad y los reportes de infraestructura confirman que el deterioro vial es hoy un factor crítico para la seguridad del motociclista chilango.

 

 

 

El tamaño del problema en las calles de la ciudad.

 

Reportes recientes sobre infraestructura urbana describen a la capital como una ciudad con deterioro vial extendido, con colonias donde se contabilizan cientos o incluso miles de baches activos. Investigaciones periodísticas documentan zonas con alta concentración de hoyos y fallas de carpeta asfáltica, especialmente después de temporadas de lluvia.

 

Programas de reparación han tapado decenas de miles de baches en jornadas intensivas, pero el ritmo de aparición sigue siendo alto debido a tráfico pesado, filtraciones de agua y mantenimiento reactivo en lugar de preventivo.

 

Para el motociclista esto significa algo muy concreto: el riesgo no está en una avenida aislada está distribuido por toda la red secundaria y primaria.

 

 

 

Motociclistas: el grupo más afectado en siniestros viales.

 

Los datos de siniestralidad en la ciudad muestran un crecimiento sostenido de accidentes con motocicletas involucradas. En registros recientes se reportan más de 18 mil accidentes anuales con participación de motocicletas, cifra que prácticamente se duplicó respecto a años previos.

 

Además, los motociclistas representan una proporción desproporcionadamente alta de víctimas fatales en hechos de tránsito en CDMX alrededor de la mitad de las muertes viales corresponden a usuarios de moto.

 

¿Por qué importa esto en el tema baches? Porque en los reportes de campo y coberturas de seguridad vial, el mal estado del pavimento aparece repetidamente como detonante de caídas sin colisión: pérdida de control por hoyo, borde de asfalto roto, parche elevado o hundimiento.

 

Medios de cobertura urbana reportan que decenas de motociclistas se accidentan diariamente, y una parte relevante de esos casos se asocia a pavimento defectuoso.

 

 

¿Por qué un bache es mucho más peligroso para una moto?

 

Desde el punto de vista técnico, la motocicleta es más vulnerable al defecto vial por cuatro razones:

 

Huella de contacto mínima
La llanta de la moto tiene mucho menos punto de apoyo que la de un auto. Si cae en un borde irregular, la desviación es inmediata.

 

Suspensión de menor recorrido efectivo
En motos urbanas que son las más comunes en CDMX, la suspensión no siempre absorbe impactos profundos sin desestabilizar o desviar el camino.

 

Transferencia de peso frontal
Al frenar o esquivar un bache tarde, el peso se va al frente y aumenta la probabilidad de cierre de dirección.

 

Reacción evasiva peligrosa
Muchos accidentes no ocurren por “caer en el bache” sino por el volantazo para evitarlo, invadiendo carril o perdiendo tracción.

 

 

El bache que no ves: lluvia, noche y charcos.

 

Uno de los escenarios más reportados en caídas de motocicleta en ciudad es el bache oculto por agua. Después de lluvia, los hoyos se convierten en trampas invisibles. La profundidad no se percibe y la reacción llega tarde.

 

También influyen:

Iluminación deficiente

Parches con desnivel

Tapas de registro hundidas

Uniones de asfalto mal niveladas

Reparaciones temporales elevadas

La Tierra o lluvia

 

Todo eso afecta más a quien rueda en dos ruedas que a cualquier otro vehículo.

 

 

El costo real para el motociclista.

 

El impacto no es solo físico. También es mecánico y económico.

 

Los daños más comunes por impacto en bache en motocicleta incluyen:

Rines doblados

Llanta reventada

Horquillas desalineadas

Barras torcidas

Fugas en suspensión

Dirección descentrada

Y en motos de trabajo o uso diario, eso significa días sin rodar es decir, pérdida directa de ingreso o movilidad.

 

La ciudad ha pagado indemnizaciones por daños vehiculares causados por baches, aunque los registros no siempre separan motocicletas de autos. Aun así, el volumen de reclamaciones muestra que el problema no es menor.

 

 

 

El factor que casi no se discute: parque de motos en crecimiento.

 

El número de motocicletas en circulación en la zona metropolitana ha crecido con fuerza en los últimos años debido a reparto, movilidad laboral y costo de transporte.

 

Más motos circulando sobre pavimento deteriorado = mayor exposición total al riesgo.

No es solo que haya más baches es que hay más motos enfrentándolos todos los días.

 

Muchos motociclistas en CDMX ya manejan “leyendo el pavimento” por instinto. Esquivan parches, calculan sombras, frenan antes de zonas rotas. Se volvió parte de la técnica urbana de manejo.

 

Pero que sea común no significa que sea aceptable.

El estado de la calle hoy es un factor de seguridad vial para motociclistas tan relevante como el casco o la velocidad. Ignorarlo en la conversación pública deja fuera una causa real de caídas.

Para quien rueda diario, el enemigo no siempre viene en otro vehículo.
A veces está en el suelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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